Better Times: cuando todo seguía exactamente igual.

Hay momentos que solo reconocemos como importantes mucho tiempo después.

Cuando ocurren no hay música de fondo —aunque en este caso, curiosamente, sí la había—, no aparece ninguna señal que nos advierta de que recordemos bien ese instante y tampoco sucede nada extraordinario a nuestro alrededor.

La vida simplemente continúa.

Better Times intenta congelar uno de esos momentos.

Estamos en Sampaio, en Galicia. Una tarde con amigos. Conversaciones, niños, alguna cerveza, una guitarra. El Belga empieza a tocar y, en algún momento, Marta y yo nos miramos.

No recuerdo que dijéramos nada especialmente trascendente.

Pero recuerdo la mirada.

Porque creo que los dos estábamos pensando algo parecido.

Llevábamos tiempo sintiendo que queríamos cambiar algunas cosas de nuestra vida. Viajar más. Tener menos prisa. Dedicar nuestro tiempo a aquello que realmente nos importaba. Dejar de posponer determinadas cosas esperando ese hipotético momento en el que todo estuviera perfectamente colocado.

Y aquella tarde, por alguna razón, esa idea dejó de ser solamente una idea.

No significaba que al día siguiente fuéramos a cambiar nuestra vida.

De hecho, al día siguiente todo seguía exactamente igual.

Y esa es precisamente la razón por la que quise terminar la canción así.

Te miré.
Sonreíste.

Y el mundo
seguía
exactamente
igual.

Me gusta ese final porque evita convertir el recuerdo en algo que nunca fue.

No hubo una revelación cinematográfica. No volvimos a casa, dejamos nuestros trabajos y compramos dos billetes de avión.

Seguían existiendo las mismas obligaciones, los mismos problemas y probablemente las mismas dudas.

El mundo no había cambiado. Habíamos empezado a cambiar nosotros.

Y esa diferencia, aunque entonces resultara invisible, acabaría siendo enorme.

Un año después estábamos dando la vuelta al mundo.

Durante aquel viaje fuimos escribiendo Vamos al Gramo, nuestro pequeño diario de aquella aventura. Visto desde la distancia, resulta tentador construir una línea perfectamente recta entre aquella tarde en Sampaio y el momento en que nos marchamos.

Pero la vida rara vez funciona así.

Entre una cosa y otra hubo conversaciones, dudas, decisiones, miedos e incluso nuestro matrimonio. Lo importante de aquella tarde no fue decidir nuestro futuro. Fue empezar a imaginar que otro futuro era posible.

Quizá por eso quería escribir Better Times tantos años después.

No para recordar el viaje que vino después, sino para intentar conservar el instante anterior.

Ese momento casi imperceptible en el que todavía no has dado el primer paso, pero algo dentro de ti ya se ha puesto en movimiento.

Cuando nadie alrededor sabe que está ocurriendo nada.

Cuando el mundo sigue exactamente igual.

Y, sin embargo, dos personas se miran y empiezan, sin saberlo todavía, a construir una vida diferente.

It is time… for better times.

A propósito que si queréis escuchar la canción que puso la banda sonora a este momento no podéis dejar de escuchar A singer of songs y la canción Old Happiness.

 

Better times — Albert Hermid

[Verse 1]

La tarde caía despacio
sobre el jardín de Sampaio.

La hierba
nos acariciaba los pies.

La luz
bailaba
entre las hojas.

Había cervezas abiertas,

niños corriendo,

conversaciones
que no querían terminar.

El Belga
afinó la guitarra.

Y sin pedir permiso,

la tarde

empezó a sonar.

[Pre-Chorus]

«All I want to do now
is pretend
that I did everything right…

And ignore
there is a world outside…»

Y por un momento,

parecía posible

olvidar

que existía

un mundo

ahí fuera.

[Chorus]

Te miré.

Tú me miraste.

Y sin decir una palabra,

los dos entendimos

que había llegado

el momento.

Empezar

a perseguir

nuestros sueños.

[Verse 2]

Laura sonreía

con una energía infinita.

Con una dulzura

que se contagiaba

sin hacer ruido.

Van y Dani.

Rosa y Marcos.

María.

Pablo.

Eli.

Y todos los demás,

tumbados alrededor,

como si aquella tarde

hubiera encontrado

la manera perfecta

de detener el tiempo.

[Pre-Chorus]

«It is time…
It is time…
It is time…»

Y aquellas palabras

empezaron

a quedarse

con nosotros.

[Chorus]

Te miré.

Tú sonreíste.

Habíamos pasado

demasiado tiempo

esperando

el momento perfecto.

Y de pronto,

dejó de importar

todo

lo demás.

[Bridge]

(Half-time, intimate)

Menos prisa.

Más camino.

Menos ruido.

Más destino.

Menos miedo

a perdernos.

Más razones

para irnos.

(Build gradually)

[Final Chorus]

«It is time…
It is time…
It is time…
for better times…»

Te miré.

Sonreíste.

Y el mundo

seguía

exactamente

igual.

[Outro]

«It is time…»

…

«For better times…»

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